MAR: Componente R = Retroalimentación

En el proceso de liderazgo, esquematizado por nosotros mediante las siglas M.A.R., comenzamos por el componente correspondiente a las Metas y continuamos con el componente A, correspondiente al Acompañamiento, ambos tratados en sendas publicaciones anteriores. Para concluir con los tres elementos del modelo, presentamos a continuación los factores que consideramos fundamentales para hacer una buena Retroalimentación, que cierre efectivamente el círculo de este proceso de liderazgo. Este último componente se subdivide, a su vez, en dos conjuntos: el líder debe ante todo, evaluar el desempeño del colaborador, para luego proceder con la segunda parte de este último componente, que consiste en proveer la retroalimentación propiamente dicha.

En cuanto a la evaluación del desempeño, destacamos y sugerimos los puntos siguientes:

  1. La evaluación del desempeño es más que el llenado de un formulario pre-elaborado.
  2. Consiste en una revisión objetiva, constructiva y neutral de los logros obtenidos comparados contra las metas finales e intermedias establecidas en el primer paso del proceso.
  3. El líder debe evaluar cada caso de forma particular y aislada, independiente, de las demás metas y asignaciones a cargo del ejecutor.
  4. Es importante que el líder considere los factores y circunstancias que han rodeado la ejecución hasta el momento de la evaluación
  5. La evaluación debe ser realizada a solas, el líder en privado, antes de discutirla con el colaborador.
  6. Si existe una diferencia desfavorable entre lo propuesto y lo alcanzado, el líder debe analizar cuidadosamente la relación meta-ejecutor, para determinar las causas del bajo desempeño, y poder así determinar si el mismo se debe a que el colaborador:
    1. No quiere (aspectos motivacionales, de creencias, de valores, de resistencia)
    2. No sabe (aspectos de conocimiento, destrezas, entrenamiento, experiencia)
    3. No puede (aspectos de impedimentos físicos, intelectuales, de falta de recursos, de acceso a información, etc.)

Una vez realizado los pasos previos, entonces estará el líder listo para pasar a la segunda parte de este componente: la retroalimentación cara a cara de su colaborador(a).

En términos de esta retroalimentación cara a cara, destacamos:

  1. Retroalimentar – como la palabra sugiere – es una forma de alimentar. A través de la retroalimentación podemos alimentar el éxito, la autoestima, el conocimiento, la experiencia y el empuje de una persona. También se puede alimentar el desánimo, la inseguridad y el miedo. Cada líder debe hacer un sincero acto de conciencia y darse cuenta qué está alimentando cuando retroalimenta.
  2. La retroalimentación debe ser individual, personal.
  3. Es importante que se fundamente sobre hechos, cifras, realidades objetivas comprobables, y que siempre se haga sobre la base de la evaluación, la cual, a su vez, fue realizada sobre la base de las metas propuestas en el primer paso del proceso.
  4. Una buena retroalimentación requiere que se trate un tema a la vez, aislado de los demás. Cada tema es un tema único, especial, independiente. El líder debe ceñirse al tema en cuestión y mirarlo de manera focalizada.
  5. Debe ser hecha en el momento, lo más próximo posible a la situación o la evaluación que haya llevado a ella. Debe evitarse posponerla y alejarla del estímulo; si puede ser inmediata, mucho mejor.
  6. Una buena retroalimentación implica y requiere sinceridad, asertividad, equidad, y sobre todo, un fuerte espíritu de desarrollo y promoción hacia el otro ser humano con quien estamos ejecutando este paso del proceso.
  7. En caso de un logro, la retroalimentación debe ser clara en cuanto a qué en específico se hizo bien, y cómo ello impacta positivamente en la organización como un todo.
  8. En caso de un desempeño desviado de las expectativas y las metas, el líder debe asumir una actitud y una estrategia de redireccionar, de reeenfocar y recanalizar los esfuerzos y las conductas del ejecutor, de forma que se alineen hacia el logro de los resultados esperados.
    1. En este sentido, el líder debe enfocarse en los hechos, no en la persona
    2. La forma de redirigir se fundamenta sobre un comparativo entre lo esperado y lo logrado, de manera que se pueda apreciar claramente la brecha entre la expectativa y lo realizado.
    3. El líder debe recordar a la persona su valía, la confianza que se ha depositado en ella y ratificar su disposición y disponibilidad para guiar, acompañar y proveer apoyo y recursos.

Como dice Ken Blanchard: “la retroalimentación es el desayuno de los campeones”. Con ella podemos proveer una plataforma para que las personas bajo nuestra responsabilidad de liderazgo consigan niveles de desempeño extraordinarios, y garanticen el éxito en su trabajo, el cual, al final de la jornada, es el éxito de la organización y del líder mismo.

 

logo_black copy

Carlos J. Yunén 2014; Todos los Derechos Reservados.

cyunen@cgmeta.com

http://carlosyunen.com

http://do.linkedin.com/pub/carlos-josé-yunen/11/918/195

https://www.facebook.com/cyunen

@CarlosYunen

One thought on “MAR: Componente R = Retroalimentación

  1. José Octavio Morales says:

    Carlos Yunén como siempre, aportando al mejoramiento empresarial.

Leave a Reply

Tagged
%d bloggers like this: